Tecnologías que nos ayudan a ahorrar agua en el hogar (I): Grifos

 

tecnologías de ahorro de agua en el hogar: grifos

Para ayudarnos en nuestro compromiso con la reducción del gasto de agua contamos con diversos dispositivos. En esta primera entrada dedicada a las tecnologías que nos ayudan al ahorro en el hogar vamos a centrarnos en los grifos.

 

 

 

Optar por un uso eficiente del agua en una decisión personal con grandes beneficios. Con pequeños cambios en nuestros hábitos podemos ahorrar y contribuir a la sostenibilidad de un recurso escaso de vital importancia. En esta labor contamos con la asistencia de algunos elementos tecnológicos como los grifos y varios dispositivos que podemos instalar en ellos.

 

 

Grifos

 

Existen en el mercado una gran variedad de modelos que pueden agruparse en tres tipos: tradicionales, monomando y termostáticos.

 

Los primeros están compuestos por uno o dos caños y dos mandos giratorios (agua caliente y fría). Aunque son los que ofrecen una menor eficiencia en el control del gasto, como veremos más delante pueden dotarse de algunos sistemas que contribuyan al ahorro.

 

reguladorLos grifos monomando permiten seleccionar el agua fría o caliente desde una única palanca. Estos sistemas pueden incluir un tope de apertura, lo que limita el caudal y, por tanto, el gasto de agua. Además, la facilidad de uso de la palanca permite abrir y cerrar el grifo pese a tener las manos mojadas o enjabonadas, ayudando también a reducir el consumo.

 

Los grifos termostáticos están dotados de una escala para regular la temperatura, lo que se traduce en un considerable ahorro (en torno al 16% en relación a los monomando) al no ser necesario ajustarla mientras corre el agua.


Además, con un mayor grado de sofisticación y, en general, con un uso limitado a espacios públicos encontramos los grifos provistos de un temporizador que permite el paso del agua durante un tiempo determinado al accionar un pulsador. También los hay con un dispositivo que activa el flujo de agua cuando se colocan las manos debajo de él, cortándose en cuanto se retiran. En este caso, y pese a que ajustan el consumo al agua necesaria, su elevado coste y la necesidad de contar con una fuente de energía para su funcionamiento hacen que su uso no esté muy extendido en el ámbito doméstico.

 

 

Aireadores y difusores

 

La mayor parte de los grifos domésticos permiten la adaptación de dispositivos que se pueden instalar con facilidad para limitar el caudal que, por término medio, se sitúa en los 15 litros por minuto.


Es el caso de los aireadores o perlizadores, unas pequeñas piezas que incorporan aire al chorro de agua reduciendo entre un 40% y un 50% el caudal inicial sin que exista la sensación de perdida en la cantidad de agua.


Otro de los sistemas más extendidos son los reductores de caudal, diseñados para limitar la cantidad de agua que sale por el grifo. En este caso, se instalan entre el flexor y el grifo o la llave de corte y el flexor, aunque su colocación tampoco reviste ninguna complicación. El sistema más básico limita el paso del agua mediante el estrangulamiento o la incorporación de filtros en la conducción. Otros dispositivos de este tipo utilizan válvulas reguladoras para disminuir el caudal en función de la presión. Con este sistema, el ahorro puede también alcanzar el 50%.

 

 

Mangos de ducha economizantes

 

El caudal de una ducha convencional se sitúa entre los 20 litros y los 30 litros por minuto. Los cabezales de ducha economizadores funcionan de forma similar a los aireadores que hemos visto anteriormente, permitiendo un ahorro cercano al 50% al incorporar aire al chorro de agua sin disminuir la sensación de mojado. Los sistemas más modernos ofrecen la posibilidad de seleccionar el tipo de chorro e, incluso, evitan el bloqueo a consecuencia de la acumulación de cal.


Estos dispositivos son una inestimable ayuda para reducir el consumo en el hogar. Sin embargo, sus efectos serán limitados si no cuentan con nuestro firme compromiso con un uso eficiente del agua.