Tecnologías que nos ayudan a ahorrar agua en el hogar (II): Inodoros

 

tecnologías de ahorro de agua en el hogar: inodoro

En esta segunda entrada dedicada a las tecnologías que nos ayudan al ahorro en el hogar hablaremos de diversos sistemas para los inodoros. 

 

 

 

El cuarto de baño acapara cerca del 70% del agua que se consume en una vivienda sin jardín. En actividades cotidianas como ducharse, bañarse, lavarse las manos o los dientes, afeitarse o descargar el agua de la cisterna del inodoro empleamos, en muchas ocasiones, una cantidad de agua que sobrepasa con creces la necesaria.

 

En esta entrada vamos a mostrarte algunos hábitos relacionados con el uso del inodoro y el empleo de ciertos dispositivos que pueden reducir el consumo de agua y, de esa forma, contribuir a su sostenibilidad.

 

 

La cisterna del inodoro

 

¿Cuántas veces al día se descarga la cisterna del inodoro en una vivienda? ¿Son todas necesarias? ¿Sería suficiente una descarga con un menor volumen de agua?

 

La mayor parte de las cisternas modernas tienen una capacidad que ronda los 6 litros de agua. Sin embargo, aún existen depósitos que emplean 9 o 10 litros de agua en cada uso. Por suerte, lejos quedan aquellos que superaban los 12 litros.

 

inodoro

Para las denominadas cisternas de mochila -las que se sitúan a poca altura, justo encima del inodoro-, existen en el mercado sistemas de doble descarga que permiten escoger al usuario entre dos volúmenes distintos de agua según sus necesidades con tan solo accionar un botón u otro de un doble pulsador. Por lo general, uno de los botones descarga la mitad de agua que el otro.

 

Además, algunos de estos mecanismos permiten interrumpir el flujo de agua cuando se considere suficiente volviendo a presionar el pulsador.

 

Los nuevos inodoros ya cuentan con estos dispositivos, pero es necesario conocer su funcionamiento y emplearlos convenientemente para obtener el deseado ahorro.

 

Un mecanismo mucho más rudimentario pero igualmente eficaz para ahorrar agua consiste en introducir un objeto que ocupe volumen (un contrapeso diseñado para tal fin o una botella llena de arena, por ejemplo), reduciendo así la capacidad de la cisterna.

 

Existen sistemas mucho más sofisticados y cuya instalación requiere de una mayor inversión, aunque el ahorro es considerablemente mayor. Es el caso de la reutilización de las aguas grises -las que salen por desagües de bañeras, lavabos, pilas de cocina, lavadoras, lavavajillas...-. Este proceso se inicia con el almacenamiento de estas aguas en un depósito para, posteriormente, filtrarlas, desinfectarlas y reutilizarlas para rellenar las cisternas.

 

Por su coste de instalación, este método suele emplearse en lugares donde el ahorro que se genera es considerable: comunidades de vecinos, instalaciones deportivas, hoteles o, incluso, viviendas unifamiliares.

 

 

Consejos

 

Además de la asistencia que nos prestan en el hogar los sistemas de doble descarga y de reducción de capacidad de la cisterna, te ofrecemos un par de consejos que pueden ayudarte en tu compromiso con la sostenibilidad del agua.

    • No uses el inodoro como papelera. Además de suponer un considerable ahorro de agua, facilitarás el proceso de depuración.
    • Comprueba que la cisterna no tenga fugas. Basta con verter algún colorante en el depósito y, pasados 15 minutos, buscar su rastro en la taza. Una filtración en la cisterna puede gastar hasta 200.000 litros de agua al año.