Consejos para el uso eficiente del agua en la hostelería

 

Uso eficiente del agua en hosteleria

 

El uso de la tecnología y el cambio de algunos hábitos tienen una incidencia directa en el ahorro de agua.

 

  

 

En relación con la relevancia que tiene la hostelería para la economía de Cuenca y sus particulares características, el consumo de agua del sector supone una parte significativa del total de la ciudad y sus pedanías.

 

Las experiencias realizadas en otras zonas de interés turístico demuestran que el uso de tecnologías destinadas al ahorro de agua y las campañas de sensibilización entre profesionales del sector y clientes tienen una incidencia directa en la reducción del consumo, lo que supone un abaratamiento de la factura y una importante contribución a la sostenibilidad del medio ambiente. Además, también repercute en la bajada del gasto energético, puesto que, entre otras cosas, se aminora la cantidad de agua que es necesario calentar para algunas de las actividades habituales..

 

Dos recomendaciones generales para todos los establecimientos serían: 

    • Utilizar electrodomésticos eficientes, preferentemente de clase energética A.

    • Prestar especial atención a los sistemas de refrigeración, evitando los equipos de agua con circuito abierto.

Junto a estos consejos, hay diversas medidas particulares para cada tipo de establecimiento hostelero que, sin mermar la atención a los clientes, ayudan a minorar las necesidades de agua:

 

 

Hoteles

 

    • Informar al cliente mediante folletos, carteles o pegatinas en las habitaciones de la importancia que tiene para la sostenibilidad el ahorro de agua y cómo puede contribuir él con sus hábitos.

    • Instalar duchas en lugar de bañeras. Para una ducha de 5 minutos son necesarios unos 100 litros de agua, mientras que para un baño la cantidad puede alcanzar los 250 litros. Si además se han instalado reductores de caudal (es aconsejable no superar los 10 litros por minuto), el ahorro puede suponer entre un 40% y un 50% adicional.

    • Utilizar aireadores o difusores para reducir el caudal de los grifos de los lavabos, al menos hasta los 6 litros por minuto.

    • Colocar grifos termostáticos, que permiten regular la temperatura sin necesidad de que corra el agua. Ahorran cerca de un 16% de agua con respecto a los sistemas monomando.

    • Revisar periódicamente cisternas, grifos y cualquier otro elemento que pueda tener fugas. Una filtración en una cisterna puede llegar a consumir hasta 200.000 litros de agua al año.

    • Un sistema que proporciona un ahorro considerable, aunque su instalación requiere de una cierta inversión, es la reutilización de las aguas grises -las que provienen de los desagües de lavabos, bañeras, electrodomésticos...-. Una vez filtradas y desinfectadas, es posible reutilizarlas para las cisternas.

    • Si el establecimiento tiene lavandería, utilizar las lavadoras a plena carga.

    • Si dispone de espacios verdes, emplear vegetación autóctona, reducir las zonas de césped, agrupar las plantas según sus necesidades hídricas y emplear tecnologías que permitan automatizar el riego y optimizar el consumo de agua: goteo, exudación, microaspersión...

 

 

Restaurantes Ahorro de agua en hostelería

    • Evitar descongelar los productos bajo el agua del grifo.

    • Utilizar las tecnologías que hemos comentado en el apartado anterior para reducir el caudal de los grifos y ajustar la temperatura del agua. Un grifo con pedal también puede ser un buen recurso.

    • Aprovechar la carga del tren de lavavajillas.

    • En la medida de lo posible, instalar lavavajillas con sistemas de ahorro, como los de doble aclarado que pueden reducir en un 50% el gasto de agua.

    • Utilizar un cepillo para eliminar los restos de comida antes de introducir los platos en el lavavajillas. Evitar utilizar el agua en esta operación.

 

 

Bares y cafeterías

    • Revisar periódicamente los aparatos que utilizan agua y sus conducciones: cafeteras, lavavajillas...

    • Existen en el mercado cafeteras con un sistema cerrado de recirculación de agua caliente del cazo que permiten ahorrar unos 100 ml. de agua por cada café.

    • Optar por el lavado automático. El lavado manual puede llegar a consumir un 80% más de agua.

    • Instalar lavavajillas de carga frontal que adapten el consumo de agua en función de la carga.

    • Utilizar máquinas de hielo refrigeradas por aire. Las que emplean un circuito abierto de agua para su refrigeración pueden alcanzar un gasto cercano a los 11 litros por cada 1,2 kilos de hielo que producen.

 

Hemos dejado para el final las recomendaciones para el ahorro de agua en los aseos públicos puesto que se trata de un servicio que deben prestar tanto bares como restaurantes.

 

 

Aseos Públicos

    • Sensibilizar a los clientes sobre la importancia del ahorro de agua mediante mensajes en los aseos.

    • Instalar urinarios con descarga presurizada que no sea superior a un litro de agua. Mejor si están provisto de célula óptico-electrónica individual.

    • Procurar que las cisternas tengan una capacidad que no supere los 6 litros, que estén dotadas de sistemas de doble descarga y que permitan interrumpir el flujo de agua cuando se considere suficiente.

    • Utilizar grifos provisto de temporizador o con dispositivos que activen el flujo de agua cuando se coloquen las manos debajo.

    • Utilizar aireadores o difusores para reducir el caudal de los grifos hasta los 6 litros por minuto.

 

En todos los casos, una buena práctica es medir el consumo actual del establecimiento y controlar su evolución conforme se vayan implantando medidas para reducirlo. A buen seguro que los resultados merecen la pena.