Calidad del Agua
Supervisión diaria para garantizar la salubridad
 

La calidad del agua suministrada se controla diariamente por el Área de Calidad del Agua y Tratamiento, junto con un laboratorio contratado, de acuerdo con el Real Decreto 140/2003 de 7 de febrero, por el que se establecen los criterios sanitarios de la calidad del agua de consumo humano.

 

Además del agua que llega a los hogares y empresas, desde este área se supervisan las condiciones del agua de las piscinas municipales de uso público, la carga contaminante de los vertidos al medio natural, el efluente y el afluente de la Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR), así como los lodos producidos en la esta instalación.

 

Para garantizar la calidad del agua, se han realizado, supervisados por los técnicos del Área de Calidad del Agua y Tratamiento, y dentro del apartado de Autocontrol del Agua de consumo humano, más de 1.600 análisis y determinaciones en el Ciclo Integral del Agua de Cuenca y sus pedanías a lo largo de 2014. Estos análisis se clasifican en los siguientes tipos:

  • Análisis de autocontrol a la salida de los depósitos: 93
  • Análisis de autocontrol en la red e industria alimentaria: 97
  • Análisis completo a la salida de los depósitos: 38
  • Análisis completo en la red de distribución e industria alimentaria: 11
  • Control de manantiales y sondeos: 6
  • Control en el grifo del consumidor: 84
  • Determinaciones de cloro libre residual, pH, conductividad y examen organoléptico: 1.210
  • Análisis caracterización fuentes naturales: 17
  • Análisis de la calidad del agua de los vasos de las piscinas municipales de uso público: 30
  • Control de la calidad del agua en piscinas de uso colectivo: 36
  • Análisis de control del efluente y afluente de la EDAR: 48
  • Análisis de los lodos producidos en la EDAR: 12

La Vigilancia Sanitaria de las aguas de consumo público se viene ejerciendo por el Ayuntamiento de Cuenca desde los años 90 con la puesta en marcha del Laboratorio Municipal, por lo que está plenamente consolidada, y con ella se trata de evitar los riesgos para la salud de los ciudadanos de Cuenca que puedan derivarse de cualquier tipo de contaminación.


El agua potable que llega a los hogares conquenses es de absoluta confianza porque cumple los requisitos más estrictos y supera los controles establecidos por las autoridades sanitarias españolas, regionales, de la Unión Europea y de la Organización Mundial de la Salud.