Potabilización


Las aguas susceptibles de ser utilizadas para el consumo humano se clasifican en tres categorías atendiendo a su calidad, lo que determina el proceso de tratamiento que precisan para convertirse en potables:

 

A1: Tratamiento físico simple y desinfección
A2: Tratamiento físico normal, tratamiento químico y desinfección
A3: Tratamiento físico y químico intensivo, afino y desinfección

 

El agua que se capta en los distintos manantiales y sondeos que sirven para abastecer a la ciudad de Cuenca y sus pedanías está catalogada como de máxima calidad (tipo A1), por lo que el proceso para convertirla en agua potable se limita a su cloración automática con cloro gas.

 

Los puntos de tratamiento de la red se encuentran en la entrada de los depósitos del Cerro de Molina, la Dehesa de Santiago, el Castillo y Albaladejito y en la captación de la Cueva del Fraile.

 

 

Registro de Cloración